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Seguimos pidiendo justicia: Higui fue absuelta, pero quienes intentaron violarla siguen impunes

Analía Eva Dejesús, Higui, clon de Higuita, ¿quién es? ¿Qué pasó? y ¿Por qué durante 6 años no dejamos de decir su nombre cómo si nombrarla fuera la única forma de qué la sociedad no la olvidara?

Para poder entender qué pasó es muy importante saber dos cosas antes: 1) La militancia de las personas que desafían los cánones hetero-cis-patriarcales es intrínseca a la existencia misma de las personas y 2) La violencia explícita e implícita es una herramienta qué la sociedad en su conjunto utiliza como herramienta para “arreglar” o “deshacerse” de las personas qué no entren dentro de los cánones.

Teniendo este bagaje común de información podemos remontarnos al 16 de octubre del 2016, en el partido bonaerense de San Martín. Higui recorre las calles de su barrio, va y vuelve de trabajar, juega al fútbol con la camiseta de Boca y visita a sus hermanas y hermano.

Ella conoce el barrio y conoce al grupo de hombres qué viene molestándola y acosándola hace años, sabe qué la odian por lesbiana y por su expresión de género. Ese día el grupo de hombres decide “solucionar” el problema violando correctivamente a Higui, de manera qué ella se convirtiera en mujer “luego de conocer lo qué es un hombre”.

Esta no es la primera vez que Higui se encuentra en esta situación, en el 2002 ya habían intentado violarla y la habían golpeado para luego incendiar su casa en Bella Vista, por lo que desde ese momento siempre llevaba una navaja escondida.

Ese domingo 16 de octubre Higui se tapa la cara con un brazo y propina una sola puñalada a sus agresores, cuenta su hermana Azucena. Esa puñalada sería la qué le cause la muerte a uno de sus agresores, Cristian Rubén Espósito.

Cuando arribaron las fuerzas de seguridad Higui se encontraba desvanecida, con la ropa rota, golpeada y con signos de violencia sexual. Los agentes evalúan la escena y, luego de qué Higui denunciara el intento de violación grupal, es acusada de homicidio simple y detenida con prisión preventiva durante 8 meses. Los testigos llamados por la fiscalía son los hombres qué intentaron violarla.

Esta condena anticipada, producto de una injusta acusación, rápidamente se hizo bandera de muchísimas personas y organizaciones defensoras de la temática LGBTIQA+, cómo de Derechos Humanos.

Desde el momento en el que se produjeron los hechos se reclamó justicia de a través de la defensa judicial a favor de Higui y desde la sociedad se impulsó muy fuertemente la campaña “Yo también me defendería cómo Higui” qué incluyó a su ídolo, René Higuita.

El juicio a Higui estuvo atravesado por discriminación, lesbofobia de algunos de los operadores judiciales que implicaron la protección a los agresores; la fiscalía incluye en su alegato que Higui había apuñalado reiteradamente a Espósito por la espalda sin provocación, a pesar de que las pericias forenses demostraron que esto no había sucedido. En resumen, a Higui la acusan y no la protegen dejando impune la violación grupal padecida.

Recordando lo qué señalábamos al principio, este intento violación fue un intento de violación correctiva, de arreglar a quien no pertenece o no encaja y los intentos de la fiscalía y de los jueces de justificar la situación no es más qué parte del castigo social qué “merecen” quienes no encajan.

Este es lamentablemente un caso más que demuestra que cuando la justicia actúa sin perspectiva de género no es justicia; la intervención judicial demoró 6 años en absolver a Higui de la acusación de homicidio, dejando impune hasta el día de hoy la violación grupal sufrida, sus violadores siguen libres, no han sido acusados de ningún crimen.

Todas y todes nos defenderíamos como Higui, lucharíamos hasta el último segundo como Higui y desearíamos poder mantener la misma dignidad que mantuvo Higui durante todo el proceso, pero hasta que no haya justicia que no deje impune a los violadores, estaremos siempre esperando quien pueda ser la próxima Higui.

 

Comisión Diversidad sexual e identidades de género
Aprobada en Comisión Directiva de la Asociación de Abogados y Abogadas de Buenos Aires, reunión 15 de marzo de 2022.

 

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